jueves, 2 de enero de 2014

edit, delete


Lo que mis ojos ven ultimamente es una especie de película. No siento que me estén sucediendo a mí las cosas, me parece que son todos actores, escenografías, nudos de guión. Hay en el aire que me rodea un tufillo a estudio de televisión, a plató cinematográfico. En las voces de los otros, puedo leer las comas y las intenciones. En los besos afectuosos puedo entender una trama. Todo va en una dirección: es un largometraje. Mis ojos son una Go-Pro que registra los momentos en digital y luego deshace, olvida. No me molesto en retener ningún momento porque sé que están en archivo. Al menos siento que están grabados, para qué ocupar el espacio, puedo pensar en mariposas y olvidar, en muerte y olvidar, en desesperación y olvidar. Sin embargo, todavía soy incapaz de encontrar esos archivos, ese historial, mis grabaciones. A veces unas personas cercanas me cuentan de mi historia y me asombro. No recuerdo haber estado ahí. Les creo, hay algunas evidencias: fotos, cicatrices, relatos enfáticos. Pero soy incapaz de recordarme allí. Yo grabo y envío a algún lugar, alguna nube, donde no ocupa espacio. Donde no molestan los recuerdos para poder vivir más liviana. Vivo y en todo lo que veo hay unas letras rojas diciendo REC en la esquina superior derecha de mi vida. Luego al dormir borro, quién puede dormir pensando, quién puede dormir sin pastillas, es decir, sin esos conductores, esos sagrados transportadores de archivos. Me quitan lo que pesa, lo llevan a la nube, puedo dormir en paz. Hasta que empieza el día siguiente y REC, edit, delete.

sábado, 22 de junio de 2013

dos tazas de té

"En toda relación desigual y sin nombre ni reconocimiento explícito, alguien tiende a llevar la iniciativa, a llamar y a proponer encontrarse, y la otra parte tiene dos posibilidades o vías para alcanzar la misma meta de no esfumarse y desaparecer enseguida, aunque crea que de todas formas será ese su destino final. Una es limitarse a esperar, no dar nunca un paso, confiar en que pueda añorársela y en que su silencio y su ausencia resulten insospechadamente insoportables o preocupantes, porque todo el mundo se acostumbra pronto a lo que se le regala o a lo que hay. La segunda vía es intentar colarse con disimulo en la cotidianidad de ese alguien, persistir sin insistir, hacerse sitio con pretextos varios, llamar no a proponer nada - eso está vedado aún - sino a consultar cualquier cosa, a pedir consejo, o un favor, a contar lo que nos ocurre -la manera más eficaz y drástica de involucrar- o a dar alguna información; estar presente, actuar como recordatorio de uno mismo, tararear en la distancia, zumbar, dar lugar a un hábito que se instala imperceptiblemente y como a hurtadillas, hasta que un día ese alguien se descubre echando en falta la llamada que se ha hecho consuetudinaria, siente algo parecido al agravio -o es la sombra de un desamparo- e, impaciente, levanta el teléfono sin naturalidad, improvisa una excusa absurda y se sorprende marcando él.

Yo no pertenecía a ese segundo tipo atrevido y emprendedor, sino al primero callado, más soberbio y más sutil, pero también más expuesto a ser borrado u olvidado con prontitud (...).
Que yo no estableciera contacto con él no significaba que quisiera evitarlo, ni que me hubiera decepcionado (...). Que yo no diera señales de vida no significaba que supiera nada de eso ni nada nuevo de él, mi silencio no me traicionaba, todo era como siempre durante nuestra breve frecuentación, dependía de que él sintiera vaga añoranza o se acordara de mí y me convocara a su alcoba".

De "Los enamoramientos", Javier Marías.

martes, 18 de junio de 2013

El velo semitransparente del desasosiego un día se vino a instalar entre el mundo y mis ojos. Yo estaba empeñado en no ver lo que vi pero a veces la vida es más compleja de lo que parece. Pensaste que me iba a quebrar y subiste tu apuesta. Me hiciste sentir el sabor de mi propia cocina. Volví a creer que se tiene lo que se merece. La vida es más compleja de lo que parece.

Todas las versiones encuentran sitio en mi mesa. Todas mis canciones con una sola certeza: no quiero que lleves de mí nada que no te marque. El tiempo dirá si al final nos valió lo dolido. Perderme, por lo que yo vi, te rejuvenece. La vida es más compleja de lo que parece.

Mejor o peor, cada cual seguirá su camino. Cuánto te quise, quizás, seguirás sin saberlo. Lo que dolería por siempre ya se desvanece. La vida es más compleja de lo que parece.

La vida es más compleja de lo que parece

martes, 16 de abril de 2013

good enough

Por si pasaron mucho tiempo sin escucharla, aquí les dejo una de mis canciones favoritas. Piano asombroso, letra incluso mejor.

Medio para abajo el piano pero la letra es hermosa.

Good enough